Se trata de una pequeña cala de unos 30 m. de longitud y unos 10 m. de anchura, de arena fina y cantos rodados, de difícil acceso, y situada en un paraje natural no urbanizado, inmerso dentro de la Sierra de Irta, y que es considerada como playa virgen, un pequeño espacio salvaje donde poder buscar tranquilidad en contacto directo con la naturaleza.